Esta playa sólo tiene acceso mediante el mar o a pie, bajando por un acantilado espectacular. Las exposiciones al vacío son constantes y la altura desde el comienzo del camino es de centenares de metros. La lejanía del lugar y la peligrosidad del acceso la hacen un lugar deshabitado. Es excelente para quien guste de alejarse de cualquier tipo de civilización y estar en un entorno absolutamente natural. Peligrosísimo y nada recomendable bajar hasta su lugar.